Le anticipamos hasta el doble del alquiler de su vivienda para pagar fácilmente la residencia.

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Flexibilidad y compromiso: Soluciones significativas para hacer frente a la dependencia

Flexibilidad y compromiso: Soluciones significativas para hacer frente a la dependencia

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En el post  que os presentamos esta semana no vamos a hablar de cifras y datos sobre dependencia y tampoco os presentaremos las últimas recomendaciones de envejecimiento saludable, sino que queremos hacer una reflexión de la realidad existente y en ocasiones no visible, más allá de análisis y tendencias, que supone en la actualidad ser dependiente.

Desde el inicio de nuestro proyecto, en el año 2017, hemos intentado dar respuesta a un gran número de familias que necesitaban ayuda para poder hacer frente al pago de los cuidados asistenciales de las personas mayores, centrándonos en escuchar y comprender su situación, no sólo desde un punto de vista económico, sino también social.

Centrándonos en el aspecto social, este mes tuvimos un caso que nos impactó de forma especial y nos hizo profundizar en las situaciones límite que atraviesan algunas personas que afrontan la vejez y la dependencia sin la posibilidad de tener un acceso fácil a los recursos necesarios para hacer frente a esta etapa.

Nuestra historia empieza con una llamada, de una persona de 79 años que estaba ingresada en una residencia de la provincia de Barcelona, con un grado de dependencia I y que estaba espera de obtener el grado de dependencia II. Parece que un grado de dependencia I será leve, verdad? Para una persona que está en su casa sola y que necesita ayuda para ducharse, hacerse la comida y controlar la medicación que se toma, el grado que puede parecer leve se hace difícil de gestionar en el día a día.

En su momento, le recomendaron que ingresara en la residencia para poder recibir los cuidados necesarios para estar bien atendida y sentirse acompañada en su día a día, ya que vivía sola y tampoco tenía familia que la visitara frecuentemente.

Dejó su casa, que quedó vacía, y tomó la decisión de contratar un préstamo que la ayudara a soportar económicamente el gasto de la residencia y el mantenimiento de su piso para complementar los 700 euros que cobraba de su pensión.

¿Esta solución funcionó? Durante un tiempo, sí. Tuvo la tranquilidad de poder pagar la residencia, pero los recursos pronto empezaron a disminuir y se incrementó la dificultad para hacer frente al pago periódico de la residencia a medio/largo plazo.

Después de su llamada, comprendimos que no sólo era necesario gestionar el alquiler de su vivienda y adelantarle el dinero para poder pagar la residencia, hacía falta algo más. Con 1.600 euros y su pensión se puede pagar la residencia, pero, ¿cómo arreglábamos el problema del préstamo?

Cuando Carmen se acercó a nosotros, compartió dos preocupaciones: un préstamo pendiente de 4000 euros y la necesidad de garantizar su plaza en una residencia privada. Su situación, aunque similar a otras que habíamos atendido, tenía un matiz particular. Nuestro programa no solía cubrir préstamos anteriores, pero al escuchar a Carmen y entender su situación, sentimos que era esencial hacer una excepción.

El proceso no estuvo exento de retos. Adaptar nuestro programa para Carmen significó repensar ciertos protocolos y adaptarnos a un escenario inusual.

Finalmente, después de analizar el crédito que estaba pagando, le adelantamos el dinero para poder cancelarlo y así quitarse la preocupación de no poder hacer frente a alguno de los pagos mensuales, corriendo el riesgo de endeudarse demasiado y no poder pagar la residencia. Una vez cancelado el préstamo, buscamos un inquilino para su casa mitigando también su preocupación de que la ocuparan estando vacía.

El día de la firma en la notaría, el alivio y la gratitud eran evidentes en los ojos de Carmen. Y, sinceramente, para nosotros, fue un momento de reflexión. Nos recordó que, a veces, es necesario salir de lo convencional y adaptarse a las circunstancias para realmente hacer una diferencia.

Para Pensium, Carmen no es solo otra beneficiaria, sino un testimonio de que cuando se unen la flexibilidad y el compromiso, se pueden alcanzar soluciones verdaderamente significativas. Nos enorgullece haber podido adaptar nuestro programa para ella y nos inspira a seguir buscando formas de ampliar nuestro impacto y hacer el bien donde más se necesita. Porque en el centro de todo lo que hacemos, están las personas y sus historias.

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